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2. ¿Con qué?

¿Qué variables nos permiten evaluar una situación de enseñanza y aprendizaje?

    Las situaciones de aprendizaje concretan y evalúan las experiencias de aprendizaje del alumnado, y deben estar compuestas por tareas de creciente complejidad cuya resolución implique el logro de nuevos aprendizajes.

    Para lograrlo, deben estar bien contextualizadas y respetar las experiencias del alumnado y sus diferentes formas de comprender la realidad, para que la adquisición de las competencias sea efectiva. Así, han de ofrecer al alumnado la posibilidad de conectar sus aprendizajes y aplicarlos en otros contextos, favoreciendo su compromiso con el aprendizaje propio.

    Las situaciones de aprendizaje han de estar alineadas con los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje y sentar las bases para el aprendizaje durante toda la vida, así como desarrollar procesos pedagógicos flexibles y accesibles que se ajusten a las necesidades, las características y los diferentes ritmos de aprendizaje del alumnado.

    Diseñar situaciones de aprendizaje implica contemplar la transferencia eficaz de los aprendizajes adquiridos por parte del alumnado, tanto conocimientos como destrezas y actitudes. Por tanto, deben partir del planteamiento de unos objetivos claros y precisos que integren diversos saberes básicos, así como proponer escenarios que favorezcan agrupamientos variados y variables, con el fin de que el alumnado asuma responsabilidades personales de forma progresiva y coopere con sus iguales en la resolución del reto planteado.

    Su puesta en práctica debe implicar la producción y la interacción oral, e incluir el uso de recursos en distintos soportes y formatos, tanto analógicos como digitales.

    Las situaciones de aprendizaje deben fomentar aspectos relacionados con el interés común, la sostenibilidad o la convivencia democrática.

    Creado con eXeLearning (Ventana nueva)