¿Por qué es necesaria la protección de datos en el ámbito académico?
Para poder ejercer las funciones que les son propias, los centros educativos tienen la obligación y la necesidad de recabar datos personales, tanto de su alumnado como de las familias. También son los guardianes de los datos de su personal, tanto docente como laboral, así como de los de las personas que trabajen para ellos temporalmente, a través de contratas puntuales.
Esos datos personales son propiedad de la persona física titular de los mismos, y han sido objeto de protección desde hace mucho y por distintos medios, para evitar intromisiones y posibles daños en la vida de los miembros de la sociedad.
En la actualidad, en plena era digital, el flujo de información se ha hecho ingente y el acceso a la misma, mucho más fácil, lo cual requiere un cuidado extremo en la protección de los datos personales de los usuarios de internet, en especial si son menores de edad. Este cuidado es particularmente importante en el ámbito educativo, que es donde más datos de menores se manejan.
Tenemos, por tanto, una doble tarea al respecto: gestionar de forma adecuada los datos que necesitamos para desempeñar nuestra función docente y enseñar al alumnado a manejar sus propios datos y los de los demás, en los términos marcados por las leyes.
En esta píldora nos vamos a centrar en la parte de la gestión que atañe a la recogida de datos personales por parte de los centros educativos.