¿Cuáles son?
Las reglas de catalogación a través de metadatos hacen posible la gestión adecuada de los contenidos digitales, pues incluyen en una entrada cada información de un elemento bibliográfico, definen cómo se presenta esta información al usuario y permiten ordenar las entradas.
Las colecciones bibliotecarias digitales a menudo usan los formatos digitales más simples para almacenar sus metadatos. Los esquemas basados en XML, en particular Dublin Core y MODS, son los más utilizados en los datos bibliográficos de estas colecciones. Actualmente, el estándar LOM, adaptado al español, incluye un uso educativo que agrupa las características educativas y pedagógicas de los objetos, como descripción y tipo del recurso, destinatarios, dificultad, lugar de puesta en práctica, nivel de interactividad o proceso cognitivo que implica. Su finalidad es diseñar y desarrollar un marco de referencia para el desarrollo de bancos y repositorios de recursos y materiales educativos fáciles de compartir.
No solo el creador puede incluir metadatos en un archivo digital, sino que los usuarios disponemos de herramientas que permiten la generación automática de estos y la adición de otros. Así, para facilitar el uso de los formatos mencionados, las herramientas de autor, además de hacer posible la creación de contenidos educativos digitales, tienen sus propias plantillas para incluir metadatos en dichos materiales, siguiendo los esquemas indicados en el párrafo anterior, con el fin de catalogarlos de la manera más eficaz posible. Si quieres verlo, mira en la parte superior de este documento y haz clic en la pestaña de propiedades, donde podrás curiosear entre las posibilidades que la herramienta ofrece. Quitaría esto último y pondría una captura de pantalla como la de abajo, en todo caso. Quien lo vea lo hará en "Visualización previa" y no tendrá acceso a la pestaña "propiedades".
